Conferencia: Identidad e intervención gráfica de evento cultural.
Durante los últimos cinco años, en la Escuela de Diseño del Instituto Nacional de Bellas Artes (EDINBA), se han desarrollado proyectos académicos dentro de las asignaturas Taller de Diseño I y II y Estudio Complejo de Diseño I, impartidas en tercero, cuarto y quinto semestre de la licenciatura. A partir de la particularidad de contar con una carrera en diseño “sin apellidos” —sin especializaciones—, estos cursos permiten que el alumnado explore enfoques gráficos, industriales o textiles en los primeros semestres, para luego abordar problemáticas sociales desde una perspectiva más amplia.
La profesora responsable orienta los proyectos hacia el diseño gráfico aplicado a eventos culturales y artísticos, con el propósito de fortalecer la creatividad, la reflexión y el conocimiento institucional del INBA y la Secretaría de Cultura. Las actividades se estructuran en torno a tres etapas proyectuales clave: análisis del problema, conceptualización y configuración, integrando investigación cuantitativa, trabajo colaborativo y lineamientos conceptuales derivados de hallazgos relevantes.
El proceso de aprendizaje combina seminarios, debates, lecturas comentadas (incluyendo autores como Joan Costa u Octavio Paz), elaboración de mapas y bitácoras, y ejercicios tanto análogos como digitales. Los equipos de trabajo suelen formarse por afinidad temática, lo que favorece la diversidad de perfiles y el enriquecimiento de resultados.
La metodología enfatiza que la investigación no solo debe recopilar datos, sino transformarse en una herramienta estratégica para definir soluciones visuales coherentes con la identidad y objetivos de la institución estudiada. Aunque no todos los proyectos logran implementarse, se procura que tengan viabilidad y pertinencia en un contexto cultural contemporáneo.
El proceso de desarrollo de proyectos de identidad e intervención gráfica inicia con la definición de requerimientos y especificaciones, un documento clave que conecta la investigación con la creación de soluciones. Este momento introduce a los estudiantes en el pensamiento complejo, orientándolos hacia propuestas pertinentes y no meramente ocurrencias.
La etapa de configuración comienza con un bocetaje analógico rápido, que evoluciona hacia ideas más concretas, siempre analizando la relación entre forma y concepto según lo establecido en el brief. Se fomenta la generación de múltiples propuestas, evitando quedarse en simples variantes, y combinando referentes del diseño y las artes plásticas —especialmente mexicanas y latinoamericanas— para nutrir la creatividad.
Los proyectos consideran la identidad en tres niveles: identidad comunitaria (como miembros de la Escuela de Diseño), identidad cultural (dentro de la comunidad artística del INBA y la Secretaría de Cultura) e identidad profesional (como futuros diseñadores). La identidad gráfica se aborda desde el ámbito cultural e institucional, adaptando las propuestas a los medios y lineamientos de las instancias colaboradoras.
Se presentan casos relevantes, como la campaña para los 100 años del muralismo mexicano en 2020, y conmemoraciones de artistas como Siqueiros, Rivera, Orozco, Tamayo, González Camarena, Leopoldo Méndez y Tina Modotti. Cada proyecto desarrolla una imagen gráfica rector y sus aplicaciones en diversos formatos y medios, manteniendo coherencia conceptual y visual, incluso en adaptaciones específicas para plataformas digitales y materiales impresos.
La ponencia describe proyectos académicos enfocados en identidad e intervención gráfica desarrollados en la Escuela de Diseño del INBA. Se presentan ejercicios inspirados en artistas como Tina Modotti, Leonora Carrington, Luis Barragán, Mariana Yampolski y Remedios Varo, en los que estudiantes reinterpretaron obras mediante técnicas como collage, ilustración, acuarela y fotografía, fomentando la investigación y la creatividad.
Se trabajó también en propuestas de identidad gráfica para escuelas de educación artística que carecen de ella, así como en campañas de promoción para diversas escuelas del INBA, logrando difusión en medios institucionales.
En cuanto a intervención gráfica, se abordaron proyectos de mayor complejidad, como el uso del urbanismo táctico para mejorar el entorno urbano en la colonia Tránsito, mediante cruces peatonales creativos inspirados en juegos de mesa y la recuperación de espacios como casetas telefónicas abandonadas para uso comunitario. Otro ejemplo fue la propuesta para la Escuela Nacional de Danza Folklórica, que incluyó señalética, mapas y elementos gráficos para mejorar la orientación y la identidad visual de sus instalaciones.
En conjunto, estos trabajos demuestran el potencial del diseño gráfico para transformar espacios, fortalecer identidades institucionales y vincular el quehacer académico con el contexto social y cultural.
En la conferencia, la maestra Berenice Miranda, de la Escuela de Diseño del Instituto Nacional de Bellas Artes, explicó la dinámica de trabajo en la formación de diseñadores, destacando la importancia de abordar proyectos específicos en los primeros semestres para desarrollar bases técnicas y metodológicas sólidas. A partir de quinto semestre, los estudiantes trabajan problemáticas amplias desde una visión integral del diseño, aplicando conocimientos adquiridos en diferentes áreas.
Se enfatizó el desarrollo del pensamiento complejo, la exploración de nuevas técnicas de producción y la conciencia ambiental, buscando que las intervenciones gráficas sean creativas, funcionales y contextualizadas. La ponente subrayó que conocer la filosofía institucional es clave para definir el perfil profesional y el “sello” del diseñador egresado.
También se comentó que muchos proyectos ya están listos para implementarse, pero su ejecución depende de trámites y condiciones políticas o presupuestarias. El evento cerró con agradecimientos a la Región Centro de Encuadre, al consejo directivo y a la universidad anfitriona por su apoyo en la organización y transmisión.


